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Un color para cada miembro del hogar

Publicado por Monica Camacho Jimenez el 31 de Enero de 2019 a las 17:18

Es bien sabido que cada espacio del hogar transmite un mensaje y una energía diferente. Así las cosas, en la sala suelen aplicarse colores cálidos que llamen a la unión y a la tranquilidad. En la cocina, se buscan pinturas de colores vivos  junto con una muy buena iluminación, que evoquen a la frescura de los alimentos y al apetito; sin embargo, el diseño interior de las habitaciones debe escogerse según cada miembro de la familia y su personalidad.

Uno de los errores más frecuentes en las familias es no tomar en cuenta a los hijos para la elección de los colores de su habitación. Recuerde que éstas deben ser un reflejo de su personalidad y deben estimular el carácter de los menores. Por eso, aquí le compartimos algunos consejos para ayudarle a guiar a sus hijos en esta decisión y sacar el mejor provecho a los efectos de los colores en su desarrollo.

Los colores más intensos como el naranja y sus diferentes tonos, estimularán a los niños más tranquilos, mientras que para los más activos, se debería buscar colores neutros como el azul y el verde. Si su hijo cuenta con diferentes espacios dentro de su habitación, puede arriesgarse a pintar de diferentes colores las paredes para marcar esa separación entre el espacio de dormir y el de jugar, por ejemplo.

Una de las apuestas más seguras siempre será el blanco por el efecto de amplitud y limpieza que ofrece, pero si su niño es bien activo y disfruta de grandes aventuras en su habitación, este color no es recomendable ya que requerirá mayor orden y limpiezas más frecuentes para mantener el efecto deseado.

A través de los colores, también se puede incentivar que el niño sea ordenado desde sus primeros juegos. Una idea puede ser, contar con un mueble blanco y compuertas de algún color como verde, rojo o azul para dar a entender que ese mobiliario, es un espacio de orden.

Si la habitación del niño es oscura o los colores escogidos son tenues, asegúrese de contar con la correcta iluminación para compensar el efecto que pueden producir. La luz artificial también será una buena aliada para separar los diferentes espacios de la habitación.

El rojo y el amarillo brillantes son dos colores que debe evitar para la habitación de un niño, esto porque el primero está relacionado con la fuerza, la pasión y el dinamismo, lo cual puede ser contraproducente para un espacio en el que los niños estudian y duermen. Debe evitar el amarillo subido de tono o brillante porque puede provocar estados de excitación e irritación; sin embargo, los amarillos tenues o pálidos son una buena idea porque promueven la memoria y la concentración.

 

En la textura está la moda

No hay duda de que la pintura de pizarra se ha convertido en una gran pieza de moda, decoración y funcionabilidad para todos. Aproveche esta tendencia para pintar un área de la habitación con el fin de que el niño pueda dejar volar su imaginación y experimentar a través de los dibujos; así también, se ahorrará algunas travesuras en otras paredes de la casa.

Los vinilos son otra idea ganadora si se saben aplicar correctamente y además, requieren una inversión más baja ya que se pueden cambiar conforme el niño va creciendo. Evite utilizar grandes diseños que vayan a saturar el espacio visual de la habitación y concéntrese en franjas de forma horizontal en una pared para lograr un efecto de mayor amplitud y un toque acogedor. Los stickers con formas o siluetas también pueden ser de gran aporte como elemento decorativo.

El techo es otro espacio que no suele tomarse en cuenta en la decoración, sin embargo, un papel tapiz con efecto de nubes, o de algún color como el verde o el gris en tono suave invitarán al descanso cuando el menor esté acostado. Puede complementarlo con algunos colgantes que guíen al menor a tener dulces sueños.

 

Para los adolescentes

Los hijos adolescentes suelen ser los que más buscan participar en la elección de la decoración de su habitación, esto porque su cuarto se convierte en su guarida. Es, al fin y al cabo, el lugar donde tienen el espacio que tanto empiezan a reclamar.

Es importante saber que generalmente los adolescentes no buscan que sus habitaciones sean todas blancas por considerarlo aburrido, ni gustan de colores brillantes o llamativos.

De acuerdo a teorías, el color verde estimulará la creatividad de los adolescentes, eso sí, no lo aplique en exceso. Los colores terracota y los amarillos en tonos tenues ayudarán a generar mayor seguridad y estabilidad, elementos ideales para esta etapa. Por otro lado, para los adolescentes nerviosos o con una actitud más ansiosa, lo recomendable es utilizar el azul, ya que se le atribuyen características relajantes y de claridad mental.

Los hijos más adolescentes suelen preferir colgar fotografías con sus amigos o afiches de sus artistas favoritos. Esta puede ser una gran oportunidad para innovar en la decoración de la habitación, así que no pierda ninguna oportunidad y aproveche para crear espacios únicos que promuevan que sus hijos se sientan alegres y cómodos en su habitación.